Una joya bien cuidada puede acompañarte toda la vida.
Nuestras joyas se fabrican exclusivamente con metales nobles —oro de 18K y plata 925— y gemas de primera calidad. Con un cuidado adecuado, pueden conservar su belleza durante generaciones. Sin embargo, el uso cotidiano expone las piezas a factores como el aire, el polvo o los aceites naturales de la piel. Un mantenimiento adecuado ayudará a preservar su brillo y su integridad con el paso del tiempo.
Cuidados generales
- · Evita el contacto con perfumes, lociones, cremas o productos de limpieza. Ponte siempre tus joyas después de haberte aplicado cualquier producto cosmético.
- · No realices ejercicio físico con tus joyas puestas. Guárdalas antes de iniciar cualquier actividad que pueda dañarlas.
- · Conserva tus piezas en un lugar seguro y seco. El estuche de Esmorga es ideal para protegerlas cuando no estén en uso.
- · Revisa periódicamente los cierres y las zonas de unión para asegurarte de que permanecen en perfecto estado.
- · Antes de limpiar una joya, comprueba que no existan grietas o piezas sueltas. Si detectas algún desperfecto, recomendamos acudir a un profesional.
Plata
- · La plata puede oscurecerse con el tiempo debido al contacto con el oxígeno y los sulfuros presentes en el ambiente. Este proceso es natural.
- · Para la limpieza regular recomendamos utilizar agua tibia con jabón de pH neutro y un paño de algodón suave.
- · Si la pieza presenta oxidación, puedes sumergirla en agua tibia con bicarbonato de sodio para recuperar su brillo.
- · Para zonas de difícil acceso puedes utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves, evitando siempre el contacto con gemas.
Oro
- · El oro es un metal noble pero relativamente blando, por lo que puede sufrir arañazos o deformaciones si se expone a golpes.
- · Antes de realizar actividades que puedan dañar tus joyas, guárdalas cuidadosamente.
- · Para limpiarlas puedes utilizar agua tibia con unas gotas de jabón suave. Déjalas reposar unos minutos, frota suavemente con un cepillo de cerdas blandas y aclara con agua limpia.
- · Sécalas cuidadosamente con un paño de algodón.
Perlas y gemas
- · Las perlas son especialmente sensibles a los productos químicos. Recomendamos limpiarlas únicamente con un paño de algodón suave después de cada uso.
- · Para eliminar manchas en perlas utiliza agua tibia con jabón de pH neutro y sécalas cuidadosamente.
- · Los diamantes pueden limpiarse con agua tibia y una pequeña cantidad de jabón, utilizando un cepillo de cerdas blandas.
- · Para otras gemas recomendamos utilizar únicamente agua tibia con jabón neutro y secarlas cuidadosamente con un paño de algodón.
Si necesitas asesoramiento adicional sobre el cuidado de tus joyas, estaremos encantados de ayudarte.